La puesta en marcha de la Comisión Especial que ha de investigar las adjudicaciones de las concesiones de construcción y explotación de la Piscina del Grau y de la Residencia de Estudiantes, ha dejado claras algunas cosas: la primera, que el principal interesado en su funcionamiento, Arturo Torró, no se ha presentado a la misma, tras montar una serie de acusaciones y descalificaciones. La segunda, que el acuerdo de todos los grupos presentes, incluido el PP, supone que tanto la metodología de funcionamiento como las personas que serán citadas a declarar no suponen ningún inconveniente para nadie. Y la tercera cuestión, es que precisamente, entre los miembros de la anterior legislatura citados a declarar está la actual Diputada en las Cortes, Inmaculada Bañuls, del PP, que formó parte de la comisión de contratación de ambas obras. Este dato no es menor ni carece de importancia, toda vez que Bañuls formaba parte del Grupo Popular municipal de la anterior legislatura, y ha formado parte del actual grupo municipal hasta su elección como diputada nacional, por lo que se hace obvio que ella, como otros políticos citados pueden aportar muchos datos al asunto. Aún así, resulta llamativo que 24 horas después de resuelto esto por la comisión, nadie de su partido se hubiese puesto en contacto con ella para hacerle conocer la resolución, según declaró a este semanario al mediodía del miércoles. Con todo, el tema más llamativo, es sin duda alguna la ausencia de Torró, que no ha estado a lo largo de esta semana en Gandia, y al que algunos medios situaban fuera de España, aunque luego él mismo por teléfono adujera, primero que su ausencia se debía a “motivos personales” y luego que “era por una revisión médica programada con anterioridad”. Lo bien cierto es que repite actitud en momentos clave de la vida política en esta ciudad: ya lo hizo marchándose a Argentina, diez días, para atender sus negocios allí, cuando tras las elecciones municipales de 2007, se negociaba la formación del gobierno local. La última fue hace pocos meses, cuando el gobierno anunció la remodelación del mismo y el cese de numerosos cargos de confianza entre los que entraba la remodelación de su grupo, con ceses y reducción de asignaciones a sus propios miembros. Entonces también se dijo -y nadie lo desmintió- que se encontraba en Buenos Aires, procediendo a la venta de sus negocios de ópticas en aquel país. Su ausencia en la comisión que él mismo tanto insistió en que se creara, sembrando dudas sobre la honestidad de los procesos administrativos y empresariales, no es precisamente un detalle de coherencia política y compromiso como el que asegura tener , cada vez que le preguntan, y cuando no también, con la ciudad.
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