- En su toma de posesión remarcó que hay que ayudar a los trabajadores que pueden quedarse sin prestación...-Verdaderamente es uno de los temas que más preocupa desde el sindicato en este momento. El problema más grave que deriva de la crisis económica -cifras macroeconómicas aparte- es que hay mucha gente que se queda sin trabajo y tienen muchas dificultades para volver a colocarse. Que la gente pierda el trabajo no es algo nuevo, incluso durante los años de bonanza, debido a la precariedad del mercado de trabajo, había una gran rotación, pero era normal colocarse rápidamente. Eso es lo que ha cambiado. Ahora la gente tarda mucho en reincorporarse y el problema es mayor en los colectivos más débiles como son los inmigrantes, jóvenes que actualmente son una gran preocupación, y personas con baja formación. Durante los años de bonanza los trabajadores se incorporaban muy pronto al mercado laboral, y no preocupaba a las empresas poder darles una cierta formación. Esos trabajadores tendrán muchas dificultades de cara al futuro.
-¿El mercado laboral está cambiando y se tiende a los contratos cortos y menos contratos estables toda la vida?-Esa es una tendencia que llevamos ya hace unos cuantos años. Esto no es intrínsecamente malo. Cuando una persona tiene la capacidad de cambiar de trabajo y de mejorar no es malo. El problema es cuando el puesto de trabajo es de mala calidad en sí. Se cubren puestos de forma eventual cuando no lo son. No sólo eso, sino que se cubren con eventuales para rebajar los derechos que se tienen en el puesto de trabajo. Esto dificulta muchas cosas. Al empresario le viene mal porque no tiene un trabajador cualificado, no puede incrementar su productividad en base a los conocimientos del trabajador, y por tanto tenemos una lacra del mercado laboral en general, que perjudica a todos, lógicamente a los trabajadores al ser la parte más débil, pero también a las propias empresas. Configura uno de los grandes déficits del mercado para poder cambiar el modelo de crecimiento y podamos competir no vía precios sino vía calidad.
- ¿Cómo ve que los empresarios pidan el despido libre?- Ha sido una de las grandes batallas durante todo el 2009. Fue un año nefasto. Aparte de la crisis económica tan profunda tuvimos una patronal que se obstinó en intentar solucionar los problemas de la economía por una vía que no tenía ninguna justificación. No tenemos el problema que sea difícil el despido porque ha quedado demostrado que en España se ha hecho muy fácilmente.
Una reflexión a partir de los datos que sabemos es que más de la mitad de los puestos de trabajo que se han destruido estaban en la construcción. Precisamente es el sector en el que la contratación es más flexible. Tanto que cuando termina la obra has finalizado el contrato. Por tanto no era ningún problema.
Además, tenemos otras fórmulas de atender la situación en empresas que tienen dificultades como son los expedientes de regulación. Un instrumento válido como éste algunos empresarios lo han querido pervertir y pidieron masivamente en 2009 expedientes de regulación que no tenían nada que ver con la situación que se había creado en la crisis, con la complicidad de la administración autonómica, que concedió expedientes de regulación que no estaban suficientemente justificados. En 2009 se bloqueó la negociación colectiva, un instrumento potente para instruir en las relaciones laborales y tenemos todos los convenios bloqueados. Ahora precisamente se están intentando desbloquear, con un año de retraso. La UGT es partidaria de un crecimiento moderado de los salarios porque si queremos que la economía se recupere hemos de tener consumidores que puedan gastar.
- ¿Ha dado con la clave Obama proponiendo límites a los bancos?- Evidentemente ésta es una crisis de origen financiero. Creo que esto lo estamos olvidando demasiado pronto. Los propios bancos que pidieron ayuda desesperadamente, se les ofreció y en EEUU fueron diversos planes de rescate para estabilizar el sistema, ya que de lo contrario no hubiera aguantado. Curiosamente cuando ven que ha pasado la peor parte del temporal dicen que no quieren asumir ningún compromiso. No es así. Esto no es serio, se requieren determinadas contraprestaciones. Si se ha ayudado a los bancos se han de poner muy claramente los compromisos y, sobre todo, el mercado financiero necesita regulación. Nuestros males han venido de la desregulación. La vía que ha iniciado Obama debe tener continuidad. En Europa ha de concretarse todavía.
-¿Cuáles son sus objetivos a nivel comarcal?-El objetivo principal es presionar a nivel de las administraciones que tengan competencias en políticas de ocupación, que, desde mi punto de vista, son todas. No pueden decir que es algo que no es cosa suya. Las administraciones locales tienen competencias, aunque sean pequeñas, las Mancomunidades también, así como la Generalitat o el Estado. Hemos de pedirles responsabilidades y utilizar la influencia sindical para reclamar esas actuaciones urgentes centradas en la recuperación de los puestos de trabajo perdidos.
El segundo bloque de prioridades es que los trabajadores de la Safor perciban que el sindicato de la UGT les es un instrumento útil para mejorar sus actuales condiciones de trabajo. Para eso nosotros trataremos, en los próximos tiempos, de mejorar nuestra implantación en los centros de trabajo. Queremos obtener más delegados en las próximas elecciones sindicales, porque pensamos que este es el primer instrumento que tiene un trabajador en una empresa concreta, en la que se necesitan representantes de los empleados para abordar el calendario laboral, cómo se articula la jornada en la empresa, etc. Y eso sólo se puede hacer trabajando desde la base. Que en las elecciones sindicales confíen en nuestro sindicato y se decidan a afiliarse, tras explicarles la importancia que tiene ello. Aunque estamos bien situados en la Safor, los niveles de afiliación que tenemos no sólo en la comarca sino en el conjunto de España está muy por debajo del entorno europeo, que debe ser un referente.
-El Pacto Territorial por el Empleo hace falta que funcione...-Pienso que lleva un retraso que a mi no me hubiera gustado que se hubiera producido. Ha tenido diversas dificultades en distintas administraciones, por circunstancias. Ahora estamos en la última fase. Es el momento en el que la Generalitat Valenciana debe firmar el convenio. Pero lamentablemente la burocracia se ha puesto en contra de los intereses de los trabajadores de la Safor. La agilidad que hubiera sido necesaria en este caso no se ha producido. Las primeras conversaciones que tuvimos por el Pacto Territorial tienen ya un año, lo que creo que es un margen excesivamente largo en la coyuntura en la que estamos. No obstante creo que es un instrumento de futuro porque la unidad territorial mínima en materia económica es la comarca. Es muy difícil poder impulsar políticas territoriales de ocupación desde el ámbito exclusivo de los municipios. Incluso un ayuntamiento tan potente como el de Gandia, depende de las interrelaciones que se producen en el contexto de comarca. Al final de todo lo que busca este instrumento es comarcalizar determinadas políticas de ocupación y ver las interrelaciones que se producen en los municipios de la Safor se pueden utilizar en beneficio de todos.
-¿Que le parecen propuestas como la de Vic de poner dificultades a los empadronamientos de inmigrantes?-Pienso que es un disparate total y absoluto. Desde mi punto de vista utilizar un tema tan sensible como es el de la inmigración para recoger unos cuantos votos, es absolutamente miserable, porque es poner en peligro la convivencia.
No se tiene en cuenta una cuestión esencial: en los años en los que hemos tenido un boom económico la aportación de los inmigrantes, y su contribución con su trabajo y su esfuerzo, ha aumentado en general el nivel de vida de toda nuestra sociedad.
Las aportaciones al sistema de seguridad social de estas personas, asentando las pensiones y contribuyendo al conjunto del sistema, pagando por la sanidad, y buena parte de los contribuyentes estos años han sido personas inmigrantes. Por tanto utilizar ese tipo de mensajes interesadamente creo que el conjunto de los ciudadanos deberíamos de cortarlos de raíz.
Creo que el conjunto de ciudadanos deberíamos dejar claro a todos los partidos que ese argumento no puede utilizarse de ninguna forma en nuestra sociedad actual. Los inmigrantes deben tener derecho al empadronamiento y todo lo que ello supone.